¿Cómo de efectiva es tu comunicación en RSC?

¿Cómo de efectiva es tu comunicación en RSC?

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Autor: Blanca Bonilla

6 febrero, 2017

¿Sabes quién se lee tu informe RSC? ¿Sabes si los lectores encuentran la información que buscan? Si la respuesta en NO, las posibilidades de mejora se reducen bastante.

En este post encontrarás algunas recomendaciones para hacer más efectiva la comunicación de la RSC. Ahora bien, tendrás que salir del círculo endogámico de la RSC y abandonar los tecnicismos que la rodean.

Para muchos es difícil encontrar respuestas

Son muchas las horas compartidas con los responsables de elaborar los informes RSC. Año tras año les encomiendan la misión de cubrir las expectativas de las partes interesadas.

Identifican dichas partes, les preguntan qué esperan de la organización, analizan cuáles de sus respuestas son prioritarias para el negocio (el famoso análisis de materialidad) y, en base a este diagnóstico, priorizan los contenidos de la memoria.

Tras recopilar la información, consolidar los datos, redactar, diseñar, maquetar y aprobar el resultado, obtienen un bonito documento de 100 páginas donde, para muchos, es difícil encontrar respuestas.

Los lectores se enfrentan a tecnicismos e ingentes cantidades de información que les costará procesar si no pertenecen al gremio de la RSC.

Memorias e Informes Anuales RSC

La comunicación, una asignatura pendiente para la RSC

Las memorias de RSC pueden ser de gran utilidad para el colectivo de inversores que, incluso están pidiendo ir más allá con los informes integrados. Sin embargo, para otros agentes este formato no es el más efectivo.

Pongámonos por un momento en el lugar de una organización de consumidores que quiere saber si puede confiar en tu compañía y qué valor añadido aporta, tanto al cliente como a la sociedad. En este caso la comparación entre compañías sería de gran utilidad, pero topamos con el primer talón de Aquiles: en la mayoría de los casos los datos no son comparables.

La organización en cuestión quizá pueda recurrir a algún comparador para conocer el valor añadido en cuanto a servicios, condiciones y precio de la compañía. Aunque siempre le quedará la duda de si el comparador lo muestra todo y la información es fiable.

También podría valorar la calidad y la confianza en plataformas de opinión o ranking reputacionales. Pero las empresas no siempre superan su miedo a exponerse y las plataformas no ofrecen garantías suficientes de imparcialidad.

¿Y el valor ambiental y social? Llegamos al segundo talón de Aquiles: no hay consenso sobre cómo cuantificar qué aporta una organización al conjunto de la sociedad.

Y aún si tuviéramos resuelto el cálculo y la comparabilidad, tendríamos un tercer reto: ¿cómo sabemos si el dato es el óptimo? Hasta la fecha la información es categorizada según la metodología best in class, pero sin mostrar el umbral de qué es o no lo correcto.

El futuro: RSC a la carta

Los responsables de la comunicación de la RSC deben ser capaces de explicar lo que hace su compañía, porque si no es como si no hubiera ocurrido.

Afortunadamente son muchos los DIRCOM que están asumiendo las funciones de RSC y que pueden abrir un nuevo escenario: la comunicación a la carta con información, lenguajes, diseños, canales y soportes que permitan explicar a cada parte interesada qué hacemos y qué les aportamos.

Los responsables de RSC también estarán llamados a colaborar en entidades que aglutinan intereses empresariales, ambientales o sociales, para consensuar metodologías de reporting fiables y comparables, además de determinar umbrales de excelencia.

El feedback de los lectores debería instalarse también en la comunicación de la RSC, para guiar las posibilidades de mejora.

 

Blanca Bonilla.

Experta en RSC.

Memorias e Informes Anuales RSC

 

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