El teléfono, ese ladrón de tiempo

El teléfono, ese ladrón de tiempo

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Autor: Eugenio Muñoz

7 noviembre, 2016

En primer lugar, qué mejor que abrir este post con la afirmación de que estoy encantado de recibir llamadas de mis clientes, amigos, familia, pero … ¿Es el teléfono un ladrón de tiempo?

Los que tenemos ya cierta edad, también nuestras costumbres están muy arraigadas. En la mayoría de los casos, cuando queremos contactar con alguien, lo primero que hacemos es coger el teléfono y llamar, incluso nos produce cierta inquietud cuando hacemos un par de llamadas a un colaborador o a un proveedor y no nos responde. El teléfono es algo que llevamos encima las 24 horas al día 7 días a la semana y resulta raro que no nos lo cojan, deberían responder y rápidamente. Es en ese instante cuando pensamos ¿habrá algún problema?, no quiere hablar conmigo, eso es que pasa algo… Si, seguramente pasa que a quien estamos llamando, simplemente no nos puede atender porque necesita trabajar en nuestro encargo.

Para mí, sería difícil vaticinar el futuro del teléfono, pero me voy a atrever, yo creo que en gran medida en las relaciones laborales irá cayendo en desuso y se quedará casi exclusivamente en el ámbito de las relaciones personales, ya que en el ámbito laboral cada vez percibo mas inconvenientes que ventajas, quedará como algo para la familia y los amigos, siempre con el permiso del wasap, skipe o facetime.

En mi trabajo, como os pasará a la mayoría, mi canal de comunicación preferido es el email. ¡Es perfecto! Cuando entra simplemente hace un ruidito y ya sabes que tienes uno, ya lo verás cuando puedas. En cambio, el teléfono, insiste con su timbre llamando tu atención una y otra vez, además cuando miras las llamadas perdidas, te produce un sentimiento de culpa por no haberlas podido atender, aunque realmente era porque necesitabas que durante un rato nadie te molestara para poder sacar esa oferta que tenías que haber enviado hace una hora.

Por ello, este post pretende ser un alegato en pro del email y en contra del teléfono, muchos me entenderéis, sé que lo sufrís igual que yo.

Aprovecho para quienes se den por aludidos para decirles que yo siempre contesto a los emails y que son muchas sus ventajas:

  • Para los tacaños, que sepan que es más barato que el teléfono, además te cuesta lo mismo enviar uno a tu compañero del despacho de al lado que a un cliente en Australia, no existen las distancias, todo un desafío para la física
  • Es prácticamente instantáneo, no existe el tiempo, otro desafío superado.
  • Además te permite comunicar con muchas personas a la vez con una sola acción, es eficaz.
  • Podemos detallar, reflexionar y corregir lo escrito antes de darle al botón enviar.
  • Permite adjuntar imágenes, documentos, vídeos y adjuntar enlaces a páginas web, es interactivo y total.
  • Deja registro, tanto de los que enviáis, como de los que recibes, también de las respuestas y se puede archivar.
  • Y lo que es muy importante, lo puedes leer y responder cuando quieras o cuando puedas.

Resumiendo, hoy por hoy, no nos queda otra que ser más productivos y parece que todo se basa en hacer más en el mismo tiempo, que es mucho cada día, por la tanto es muy importante que seamos capaces de implementar hábitos y formas de trabajo eficientes que nos permitan organizar tareas y completarlas con éxito, el teléfono, al menos en mi caso, puede llegar a ser un sumidero de tiempo imprevisible y difícil de controlar, salvo que decidas no cogerlo y ya sabemos eso lo que conlleva, son muchos los clientes y colaboradores que llevan años utilizando este canal de comunicación habitual en nuestra relación y difícil de cambiar ahora, pero hay que intentarlo porque una mañana dura de teléfono puede suponer muchas tareas previstas sin completar.

Aunque muchos lo conoceréis, aquí os dejo una perla. Para mi el complemento perfecto del email y del Google Calendar que os facilitará enormemente la organización de vuestro trabajo, en mi caso, funciono con listas de tareas y para gestionarlas utilizo una aplicación genial que se llama Wunderlist que entre otras cosas me permite organizar y compartir mis listas de tareas pendientes, de trabajo, de la compra, de películas y de la casa, establecer fechas de vencimiento y avisos y asignar tareas pendientes, también es posible compartir las listas y colaborar en proyectos con los compañeros de trabajo, amigos y familiares y lo mejor es que existe una versión gratuita. Yo lo uso en mi familia Apple (iPhone, iPad, iMac, PowerMac) y va como la seda, permitiéndote tener tu vida sincronizada, ah! y también tiene un acceso web por si necesitas entrar desde el portátil de tu pareja, que seguro que es Windows.

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