Qué es y para qué sirve un Moodboard

Qué es y para qué sirve un Moodboard

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Autor: María Alcaraz

1 agosto, 2017

Cuando recibimos un nuevo proyecto en nuestra agencia y tenemos que ponernos a ello, lo primero que debemos hacer es recopilar toda la información posible sobre dicha marca. Sea cual sea el trabajo a desarrollar: imagen corporativa, branding, web, maquetación… Todo necesita un análisis exhaustivo y ponernos en situación. A menudo, esta es una tarea complicada ya que el cliente nos aporta o muy poca documentación o demasiada.

Cuando es poca y escasa la información que nos facilitan, necesitamos hacer búsqueda, indagar y recopilar aquello que nos falta y que es imprescindible para desarrollar el concepto del trabajo. Con lo que es imprescindible aterrizar todo lo que recopilar y la mejor manera es sin duda, un Moodboard ya que tras tener artículos de blog, archivos, documentos, etc… Una forma gráfica y visual de compilar todo es lo más efectivo.

En el caso contrario en el que tenemos demasiada info, ocurre igual. El cliente nos da todo lo que tiene y ha hecho a lo largo del tiempo en mil y uno documentos diferentes y organizar todo, aterrizar las ideas, sacar lo más útil, se puede convertir en algo sumamente complicado. Por eso, un Moodboard, también es la mejor de las opciones para resumir y centrar la idea principal.

¿Qué es un Moodboard?

Pero quizás en este punto te estés preguntando qué es un Moodboard, para qué sirve, por qué es importante en un proceso creativo y qué tiene de útil no sólo para nosotros al desarrollar el trabajo sino también para el cliente. Empecemos por el principio.

Un Moodboard es, literalmente, un tablero de inspiración. Así de simple pero de complejo a la vez. Se trata de, gráficamente y visualmente, exponer y aterrizar un concepto, una idea para llegar a determinar una línea gráfica sobre la que trabajar cualquier soporte posterior (una web, un logotipo, la decoración de un espacio…).

Es una herramienta que a priori puede parecer banal e innecesaria pero que tiene un poder impresionante y que una vez que te acostumbras a usarla y tenerla siempre al comienzo de tu proyecto, se convertirá en indispensable.

¿Por qué utilizar un Moodboard?

Por facilidad y utilidad. Te ayuda, cuando vas a comenzar un proyecto, a enfocar todas las ideas que tienes “desperdigadas” en tu cabeza, en la del cliente, en la de los miembros del equipo, en diferentes documentos y soportes… Todo centrado y unificado en un solo lugar. Y además, visual. Porque una imagen es muy poderosa y podrás, con un recorrido visual, tener una idea muy clara del concepto central, la gama de colores, hacia dónde quieres evolucionar la marca, cuál es el objetivo…

¿Qué beneficios tiene un Moodboard?

Muchísimos. Ante todo te ayudará con:

  • La claridad: porque tienes delante un proceso que no sabes cómo ni por dónde empezar y es la manera de aterrizar (me encanta esta palabra porque me lo imagino como coger todas las ideas que están volando por mi cabeza y las pongo sobre la tierra de forma física) todas esas ideas y conceptos a través de palabras clave.
  • Comunicación: es una herramienta de comunicación muy potente entre el equipo y también de cara al cliente. Sin palabras, sólo con imágenes, podrás transmitir todo lo que quieres enseñar y de qué manera. Marcarás un camino claro y en el que no habrá lugar a dudas. Es muy efectivo.
  • Confianza: de nuevo, tanto para ti como para el cliente. Porque lo tendrás claro y no sólo en tu cabeza sino también de cara al exterior. Estás transmitiendo que sabes dónde estás.

El mejor soporte para un Moodboard

Realmente un Moodboard lo puedes hacer según tu forma de trabajar. Es un trabajo ante todo, creativo y podrás elegir el formato que mejor se adapte a tus necesidades.

  • Si eres digital, puedes crear tableros en photoshop o incluso en pinterest (herramienta imprescindible si te dedicas a creatividad y haces moodboard. Encontrarás maravillas).
  • Si aunque seas digital te gusta trabajar con las manos y tocar las ideas, hacerlo en un soporte físico, es la mejor opción. Aquí tienes infinidad de posibilidades: tablero de corcho, cartulina, pared, pizarra, panel de madera, perchas (si, perchas) o cuando lo acabes, podrás incluso enmarcarlo para tenerlo siempre presente.

¿Qué incluir en un Moodboard?

Aunque en próximos post te enseñaremos paso a paso cómo hacerlo, podemos anticipar que en un Moodboard tiene lugar toda imagen que te aporte algo y que tenga referencia con la idea, las palabras claves señaladas al principio del proceso y que te lleven al resultado que quieres conseguir.

Juega con los tamaños de las imágenes, con los colores, con la posición y ubicación dentro del tablero… Y conseguirás un impulso único.

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